Del bosque al futuro: cómo las bolsas de papel contribuyen a la bioeconomía circular

Con la aprobación del nuevo Reglamento sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR), los minoristas y propietarios de marcas se enfrentan a una creciente presión para reducir su huella ambiental. Esta normativa establece objetivos ambiciosos en cuanto a la reducción de residuos, la reciclabilidad de los envases y el uso responsable de los recursos.
En este contexto, las bolsas de papel cumplen con los estándares más exigentes: están fabricadas con materias primas renovables procedentes de una gestión forestal sostenible y son reutilizables y reciclables. Pero hay más: los fabricantes de papel kraft y de bolsas de papel llevan años trabajando para conservar recursos, minimizar su impacto ambiental y mejorar la calidad del producto en todas las etapas del proceso de producción, mucho antes de la entrada en vigor del PPWR.
Aprovechamiento integral del árbol
«Ahorrar recursos es una tradición profundamente arraigada en nuestra industria», afirma Elin Gordon, secretaria general de CEPI Eurokraft. «El concepto de sostenibilidad se introdujo ya a principios del siglo XVIII en relación con el uso responsable de la madera como recurso. Y este principio sigue guiando nuestra actividad hoy en día». La principal materia prima del papel kraft es la fibra de madera, que procede mayoritariamente de bosques europeos gestionados de forma sostenible. En ellos, la tala se realiza de forma selectiva, extrayendo preferentemente árboles muertos, débiles o deformes para favorecer un crecimiento saludable. Esta práctica responde a los objetivos del Reglamento de la UE sobre la Deforestación (EUDR). Las certificaciones FSC® y PEFC™ garantizan además la trazabilidad de las materias primas y confirman su origen responsable y libre de deforestación. La industria del papel kraft también aprovecha residuos del procesamiento de la madera, como astillas y madera de aclareo, evitando así el desperdicio de cualquier parte del árbol. «Este principio de cero residuos también se aplica a lo largo de toda la producción de papel kraft y bolsas de papel», explica Gordon. «Siempre que es posible, los materiales se reutilizan y reciclan».
Un ejemplo es el uso de biocombustibles generados internamente, como la lejía negra, en la mezcla energética de las plantas.

Producción eficiente en energía
La fabricación de papel kraft destaca por su eficiencia energética. Gran parte de la energía empleada proviene de fuentes renovables, mientras que la dependencia de combustibles fósiles sigue disminuyendo. Según un estudio de RISE, en 2021 los biocombustibles representaron el 92 % del total de combustibles utilizados en la producción de papel kraft, y el 78 % de ellos se generaron en las propias fábricas. Además, las plantas produjeron el 59 % de la electricidad que consumieron. Del total de electricidad adquirida de la red, el 29 % fue identificada como “verde”.
Uso responsable del agua
Además de la energía, el agua también se utiliza de forma eficiente y responsable en la producción de papel. La mayoría de las fábricas de pasta y papel están situadas estratégicamente cerca de fuentes hídricas abundantes. En Europa, el 87 % del agua empleada procede de aguas superficiales (ríos y lagos), el 12 % de aguas subterráneas y apenas el 1 % del suministro público. Desde la década de 1990, la industria ha reducido en torno a un 40 % la captación media de agua por tonelada de papel. Las plantas modernas tratan y reutilizan el agua de proceso en varias ocasiones antes de devolver alrededor del 90 % a su fuente original en condiciones limpias. El 10 % restante se evapora, permanece en el producto final o se retiene en los residuos sólidos.
Reutilización de residuos de producción
Los residuos generados durante la producción de papel kraft, como restos de pulpa, se reintegran en el ciclo productivo. En el proceso de conversión, los fabricantes de bolsas de papel solicitan el papel exactamente en la cantidad y tamaño necesarios para cada pedido. Los residuos generados durante la puesta a punto de las máquinas y el proceso de producción se clasifican cuidadosamente por tipo y se destinan al reciclaje. Las tintas y adhesivos sobrantes se almacenan y reutilizan en pedidos futuros. «Todo esto contribuye a un proceso productivo en circuito cerrado que minimiza los residuos enviados a vertedero y fomenta la eficiencia en el uso de materiales», afirma Gordon.
Diseño inteligente: menos es más
Las bolsas de papel están diseñadas para emplear únicamente la cantidad de material necesaria para cumplir con sus requisitos de resistencia. En las dos últimas décadas, la eficiencia material ha mejorado notablemente: la resistencia del papel kraft se ha optimizado en un 45 %. Esto permite que las bolsas de alta calidad soporten cargas pesadas utilizando la menor cantidad de material posible, en línea con el objetivo del PPWR de reducir envases innecesarios.
Reutilizables y reciclables
Gracias a su resistencia, las bolsas de papel de alta calidad pueden reutilizarse varias veces. Su uso prolongado permite conservar los recursos naturales que se habrían empleado en fabricar una nueva bolsa. Y cuando ya no pueden reutilizarse, se reciclan fácilmente a través de los canales locales de recogida de residuos. Según un estudio, los envases de papel pueden reciclarse más de 25 veces. Las fibras se transforman en nuevos productos de papel, desde periódicos hasta embalajes de cartón ondulado. «En nuestra industria, la sostenibilidad no es una moda, sino una tradición que se renueva mediante la innovación», concluye Gordon. «Con las bolsas de papel, ofrecemos una solución de envasado preparada para el futuro, que nace de la naturaleza y devuelve valor a la naturaleza: la elección ideal para marcas y minoristas que deseen liderar la transición hacia una bioeconomía circular».
«Elección sencilla, gran impacto»
La plataforma The Paper Bag celebrará el 18 de octubre de 2025 el 8º Día Europeo de la Bolsa de Papel bajo el lema «Elección sencilla, gran impacto». En toda Europa se llevarán a cabo actividades para destacar cómo elegir bolsas de papel como opción de envase sostenible puede marcar una gran diferencia para el medio ambiente. Se invita a minoristas, propietarios de marcas y consumidores a unirse a la celebración y compartir sus actividades en Facebook, Instagram y LinkedIn con el hashtag #EuropeanPaperBagDay.
