Libro Blanco de la RFID

Libro Blanco de la RFID

| Enero, 2010

Zetes ha presentado su Libro Blanco de la RFID, Identificación por Radiofrecuencia, en el que detalla cinco casos prácticos sobre aplicaciones de dicha tecnología donde resulta realmente rentable. La empresa cree que esta tecnología ha alcanzado su madurez en buen número de aplicaciones, pero que todavía no ha llegado a su plenitud.

La RFID ha estado sobrevalorada en los últimos años. Muchos integradores se vieron obligados a ofertar soluciones RFID, pero las elevadas expectativas depositadas en ella nunca se vieron cumplidas. El motivo principal es que con esta tecnología se abren infinitas posibilidades, dependiendo del tipo de radiofrecuencia y del tag que se emplee. Con todo ello, las capacidades de cada solución pueden variar significativamente en términos de distancia de lectura, tipo y volumen de información almacenada o coste de su implantación. Pero cuando se elige el material y enfoque correctos de una aplicación RFID, se pueden obtener importantes ventajas en capacidad de seguimiento y eficiencia.

Nichos de mercado y reticencias

En la actualidad, cada vez son más los proveedores de soluciones que se concentran en nichos de mercado cuyosrequerimientos y beneficios por el empleo de esta tecnología pueden definirse con mayor facilidad. Ahora que la tecnología va alcanzando su madurez en ciertos nichos de mercado concretos y
demostrando su conveniencia, vuelve a tener protagonismo con otras tecnologías en los entornos de la cadena de suministro.
La RFID avanza, pero todavía no ha supuesto una revolución real en la cadena de suministro, y muchas empresas siguen mostrándose reticentes a introducirla en sus procesos. Una encuesta realizada por Zetes revela que aunque la mayoría de las compañías parecen entender donde se reflejarían las ventajas más importantes: capacidad de seguimiento, automatización de procesos y mejora de la precisión, siguen sin estar convencidas de que sea necesaria, siendo el coste el mayor obstáculo para su implantación.
No resulta sorprendente que el 12 por 100 de las empresas que contestaron a la encuesta realizada por Zetes declararan estar muy interesadas en la RFID, pero seguían a la espera de un caso práctico convincente y atentas a los desarrollos en el sector para ver en qué puede ayudarles esta tecnología.

Cinco casos prácticos

Zetes ha recopilado en su Libro Blanco cinco casos prácticos en los que la implantación de la RFID ha demostrado ser muy rentable: seguimiento de activos retornables, centros de distribución, gestión de activos, tiendas y trazabilidad alimentaria.
Activos retornables. En el caso de seguimiento de activos retornables, cuya pérdida supone un enorme derroche de dinero para muchas empresas, identificarlas con un tag permite seguirlos y gestionarlos de manera más eficiente, sabiendo en todo momento el activo exacto que se ha enviado a un cliente y cuantos debería haber en sus instalaciones. La rentabilidad de la inversión es obvia en estos casos, dado que el uso de dicha tecnología ayuda a las empresas a evitar la pérdida de miles de artículos cada año.
Centros de distribución. En los centros de distribución, la RFID puede reducir el tiempo necesario para cargar y descargar camiones. Utilizando esta tecnología para identificar las mercancías transportadas e instalando un arco RFID en la plataforma de carga y descarga, la información puede leerse automáticamente en la entrada o salida de los centros. Además de ahorrar tiempo, la tasa de error disminuye también de forma significativa, ya que los productos cargados o descargados incorrectamente de un camión se detectan de inmediato. En este caso la rentabilidad también queda clara, dado que el tratamiento de mercancías incorrecta o inadecuadamente entregadas es frecuente y reduce los márgenes de beneficio. El uso de la RFID en este caso se traduce, además, en mayor seguridad para los operarios, ya que no tienen necesidad de realizar movimientos peligrosos con un lector para identificar los códigos de barras que contiene un palé.
Tiendas. Las tiendas pierden mucho tiempo realizando su inventario y contando manualmente los artículos que tienen en almacén, deben cerrar sus puertas a menudo uno o dos días para realizarlo, y el riesgo de cometer errores durante el recuento es muy alto. Esta tecnología permite realizar esta tediosa tarea de forma rápida y sencilla. Para que la inversión sea rentable, debe aplicarse sólo en los artículos cuyo valor justifique el empleo de un tag, como en el caso de prendas de ropa, dispositivos electrónicos y muchos otros. El inventario avanzará con mayor rapidez y la información sobre los artículos inventariados se transmitirá directamente al sistema central con mayor precisión. Esta aplicación permite también a las tiendas identificar con rapidez los artículos que no están en almacén y de los que conviene reaprovisionarse.

Trazabilidad alimentariaEn el sector de alimentos frescos la utilización de un tag activo permite comprobar si la cadena de frío se ha respetado a lo largo de la cadena de suministro. Un sensor colocado en cada caja de producto perecedero facilita la identificación exacta de los bultos que se han visto afectados por un problema de temperatura y que deben descartarse sin necesidad de rechazar el envío completo. El mismo tipo de aplicación puede adoptarse en la cadena de las transfusiones de sangre, en la que podrá controlarse la temperatura, conjuntamente con el contenido y ubicación de una bolsa.En el sector de alimentos frescos la utilización de un tag activo permite comprobar si la cadena de frío se ha respetado a lo largo de la cadena de suministro. Un sensor colocado en cada caja de producto perecedero facilita la identificación exacta de los bultos que se han visto afectados por un problema de temperatura y que deben descartarse sin necesidad de rechazar el envío completo. El mismo tipo de aplicación puede adoptarse en la cadena de las transfusiones de sangre, en la que podrá controlarse la temperatura, conjuntamente con el contenido y ubicación de una bolsa.Tecnología nueva y combinada

La RFID debe concebirse como una tecnología nueva que permite nuevas soluciones y abre las puertas a la creatividad. Es preciso adoptar una visión pragmática y analizar en profundidad
el entorno, las necesidades y los objetivos
estratégicos para poder concluir si esta tecnología constituye la mejor opción para optimizar los procesos empresariales de una empresa.
La RFID suele resultar más eficiente combinada con otras tecnologías. Al contrario de lo que cabría esperar, la implantación de esta tecnología no provoca una revolución en todos los procesos operativos sino que puede integrarse sin fisuras entre las demás soluciones existentes y trabajar en paralelo con ellas.
Algunos ejemplos de integración de varias tecnologías son la captación de voz con confirmación de las ubicaciones usando un tag. Otro es el comprobante de entrega empleando tarjetas inteligentes que graban la transacción y tags para localizar e identificar los productos. Recepción de palés por RFID y código de barras para la confirmación de las ubicaciones de almacenamiento. Un sistema de visión para recibir los contenedores plásticos, pero RFID para los artículos individuales. RFID combinada con soluciones de etiquetado para guardar la información en los tags y colocarlos sobre los artículos.
Finalmente, las empresas que implantan una solución RFID deben considerar los futuros desarrollos. Deben explorar cómo puede evolucionar la solución aplicada en el interior de la compañía, permitiendo la posibilidad de ampliar su ámbito de aplicación. Y además, tener en cuenta que la RFID es una tecnología en constante evolución y que periódicamente lanza nuevos productos al mercado. Por ello, es preciso elegir una herramienta de integración abierta, que no les obligue a replantearse su solución por completo en cuanto aparezca en el mercado un nuevo producto.

En el sector de alimentos frescos la utilización de un tag activo permite comprobar si la cadena de frío se ha respetado a lo largo de la cadena de suministro. Un sensor colocado en cada caja de producto perecedero facilita la identificación exacta de los bultos que se han visto afectados por un problema de temperatura y que deben descartarse sin necesidad de rechazar el envío completo. El mismo tipo de aplicación puede adoptarse en la cadena de las transfusiones de sangre, en la que podrá controlarse la temperatura, conjuntamente con el contenido y ubicación de una bolsa.La RFID debe concebirse como una tecnología nueva que permite nuevas soluciones y abre las puertas a la creatividad. Es preciso adoptar una visión pragmática y analizar en profundidadel entorno, las necesidades y los objetivosestratégicos para poder concluir si esta tecnología constituye la mejor opción para optimizar los procesos empresariales de una empresa.La RFID suele resultar más eficiente combinada con otras tecnologías. Al contrario de lo que cabría esperar, la implantación de esta tecnología no provoca una revolución en todos los procesos operativos sino que puede integrarse sin fisuras entre las demás soluciones existentes y trabajar en paralelo con ellas.Algunos ejemplos de integración de varias tecnologías son la captación de voz con confirmación de las ubicaciones usando un tag. Otro es el comprobante de entrega empleando tarjetas inteligentes que graban la transacción y tags para localizar e identificar los productos. Recepción de palés por RFID y código de barras para la confirmación de las ubicaciones de almacenamiento. Un sistema de visión para recibir los contenedores plásticos, pero RFID para los artículos individuales. RFID combinada con soluciones de etiquetado para guardar la información en los tags y colocarlos sobre los artículos.Finalmente, las empresas que implantan una solución RFID deben considerar los futuros desarrollos. Deben explorar cómo puede evolucionar la solución aplicada en el interior de la compañía, permitiendo la posibilidad de ampliar su ámbito de aplicación. Y además, tener en cuenta que la RFID es una tecnología en constante evolución y que periódicamente lanza nuevos productos al mercado. Por ello, es preciso elegir una herramienta de integración abierta, que no les obligue a replantearse su solución por completo en cuanto aparezca en el mercado un nuevo producto.Más información:
Zetes España
Tel. 937 741 510
www.zetes.es

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