El sector de plástico y caucho. Parte 1: Mercado y economía

El sector de plástico y caucho. Parte 1: Mercado y economía

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Desde 1952, la K en Düsseldorf goza de un estatus especial entre todas las ferias de plásticos y caucho del mundo. Ningún otro evento hace que el éxito mundial de los materiales poliméricos sea tan visible, tangible y transparente. En su vigésimo primera edición, la feria se hace eco una vez más del crecimiento sostenido de la industria mundial del plástico. Cada tres años presenta los últimos avances tecnológicos, las soluciones más económicas para el procesamiento industrial y la aplicación inteligente y multifacética de los plásticos y el caucho. Los materiales poliméricos, la tecnología de máquinas, procesos y herramientas, así como la amplia gama de aplicaciones para plásticos y caucho, no pueden verse en ningún otro lugar de forma tan amplia y exhaustiva como en Düsseldorf. Al igual que durante las siete décadas anteriores, la K 2019 sirve de guia a todos aquellos que quieran obtener una visión global de la industria del plástico y de su procesamiento, reconocer las tendencias y ver las innovaciones en vivo.

Los plásticos y el caucho siguen creciendo a nivel mundial

El éxito mundial de esta industria se refleja sobre todo en el crecimiento del uso de plásticos y caucho como materiales, que aumentó una media del 8,5 por ciento anual entre 1950 y 2017. En la actualidad, las tasas de crecimiento no son tan elevadas como en los años cincuenta a setenta, sin embargo desde el cambio de milenio, se han registrado entre el 4 y el 5 por ciento anual. No obstante, varían considerablemente dependiendo de la región, producto o aplicación.

Los principales motores del crecimiento mundial siguen siendo el incremento de la población mundial y el aumento general del nivel de vida de la humanidad. Se registra un crecimiento constante en la mayoría de los mercados de aplicación de plásticos, en particular los envases para alimentos y productos de consumo diario, y también en el uso de diversos contenedores para el almacenamiento y el transporte. La expansión de la infraestructura, así como la construcción de edificios e ingeniería civil también requieren a su vez el uso de plásticos en el suministro de agua, electricidad y gas, en el aislamiento, perfiles de ventanas etc.

La movilidad es un campo de aplicación cada vez más amplio, desde los automóviles y sus diversos conceptos de accionamiento hasta el tráfico de mercancías, los vehículos ferroviarios y la aviación. Un campo de aplicación en el que los plásticos se han vuelto indispensables es la medicina: la tecnología de los equipos, los diagnósticos y los laboratorios, así como la aplicación segura de los productos farmacéuticos, necesitan plásticos para la fabricación de artículos desechables prácticos e higiénicos. Incluso los artículos deportivos y de ocio, tal y como los conocemos y valoramos hoy en día, solo pueden fabricarse con plástico. Numerosas tendencias tecnológicas como la electrificación en muchos ámbitos de la vida y la generación de energía renovable son inconcebibles sin los materiales plásticos. Todas estas aplicaciones, junto con los plásticos y cauchos que requieren, contribuyen a la aceptación a nivel mundial y a una mayor difusión de los materiales poliméricos en sus mercados.

Gracias a China, Asia es líder en la industria mundial de los plásticos

Para 2017, la asociación de productores de Plastics Europe estimó la producción mundial de plásticos en 348 millones de toneladas. Alrededor de 290 millones de toneladas eran materiales plásticos, es decir, materiales que se transformaban en productos plásticos. Los 55 millones de toneladas restantes se destinaron a la fabricación de recubrimientos, adhesivos, dispersiones, lacas y pinturas. Según los análisis del Grupo internacional de estudios sobre el caucho (IRSG), en 2017 se produjeron y consumieron alrededor de 28,5 millones de toneladas métricas de caucho en todo el mundo. El caucho natural representó 13,5 millones y el caucho sintético, 15 millones de toneladas métricas.

Como todas las crisis de precios y crisis económicas de las últimas décadas, la grave crisis financiera y económica iniciada en 2008/2009 solo frenó brevemente el desarrollo positivo de la industria del plástico. Desde 2010, los plásticos han vuelto a registrar un crecimiento con un aumento de la producción anual del 4 al 5 por ciento.

Según la base de datos de capacidades KI de Polyglobe, a principios de marzo de 2019, las capacidades para la producción de termoplásticos, el segmento más grande y económicamente más importante de los plásticos en términos de volumen, ascendían a unos 351 millones de toneladas anuales en todo el mundo.

De esta cifra, más del 91 por ciento corresponde a plásticos estándar, al menos 8 por ciento a termoplásticos de ingeniería y el resto (en partes por mil) a polímeros de alto rendimiento y plásticos biodegradables y de base biológica.

Asimismo, el auge económico de China y de muchos países del sudeste asiático ha convertido a la región Asia-Pacífico en la región más grande y de mayor crecimiento mundial en la industria de los plásticos. Asia produce actualmente la mitad de todos los plásticos que se fabrican en el mundo. En 2017, casi el 40 por ciento de las máquinas utilizadas para el procesamiento de plásticos en todo el mundo procedía de los países asiáticos. Hoy en día, China es la nación más importante a nivel mundial en todos los segmentos de la industria del plástico: de acuerdo con las últimas cifras disponibles, solo a China le corresponde el 29,4 por ciento de la producción mundial de plásticos (2017), el 31 por ciento de la producción mundial de maquinaria para plásticos (2016) y la mayor parte del procesamiento mundial de plásticos.

La enorme expansión de las capacidades de polimerización en la región de Asia-Pacífico y Oriente Medio ha dado un vuelco a las estadísticas: con un 29,4 por ciento de China, un 3,9 por ciento de Japón y 16,8 por ciento de los países asiáticos restantes, al continente le corresponde un amplio 50,1 por ciento. Mientras tanto, la importancia relativa de Europa y América del Norte se está desmoronando constantemente y en la actualidad estos continentes representan el 18,5 y el 17,7 por ciento, respectivamente, de la producción mundial. Según las estadísticas de Plastics Europe, Oriente Medio y África juntos representaron el 7,1 por ciento, Sudamérica el 4 por ciento y los antiguos estados de la CEI el 2,6 por ciento. De este modo, la participación de Asia en la producción mundial de plásticos ha aumentado del 30 por ciento a la mitad en 20 años, mientras que América del Norte y Europa han perdido 10 y casi 15 puntos respectivamente. Oriente Próximo y Oriente Medio, en particular, también registraron ganancias en beneficios de las acciones. Asimismo, Asia domina la producción de caucho: en 2018, con un 91% de caucho natural y un 54% de caucho sintético.

Los países de habla alemana consolidan su liderazgo tecnológico y China su liderazgo de mercado en maquinaria para plásticos

En 2018, el valor de la producción de la maquinaria para plásticos y caucho en todo el mundo se espera que alcance un volumen de unos 38.000 millones de euros frente a los 36.300 de 2017 y algo menos de 35.000 millones de euros en 2016. En 2017 los fabricantes europeos de maquinaria para plásticos generaron el 42 por ciento (41 por ciento en 2016), lo que corresponde a un valor de producción de 15.300 millones de euros (14.300 millones en 2016).

Según informó Euromap, asociación de empresas de ingeniería mecánica de Austria, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia, Luxemburgo, España, Suiza y Turquía, en 2017 los europeos fueron capaces de ampliar su liderazgo en el comercio mundial del 48 al 52 por ciento. Pese a la gran incertidumbre, Euromap esperaba que la producción europea en 2018 aumentara entre un 2 y un 3 por ciento más.

En términos de valor de la producción, en 2017 China fue también la nación más grande en la fabricación de maquinaria para plásticos con 11.500 millones de euros (31,8 por ciento de participación), seguida de Alemania con 8.000 millones de euros (22,1 por ciento de participación), Italia con 3.000 millones de euros (8,4 por ciento de participación), EE. UU. con 2.700 millones de euros (7,4 por ciento de participación) y Japón con 1.800 millones de euros (4,9 por ciento de participación). En el comercio mundial, la industria alemana de ingeniería mecánica lidera con un 24,5 por ciento de las exportaciones mundiales, por delante de China (16,4 por ciento), Japón (10,4 por ciento), Italia (9,6 por ciento) y Estados Unidos (5,7 por ciento).

La industria europea del plástico es pionera en reciclaje

Según las cifras de Eurostat recogidas por Plastics Europe, la industria del plástico en la UE-28 alcanzó en 2017 un volumen de negocios de casi 350.000 millones de euros, con 1,5 millones de empleados en casi 60.000 empresas, en su mayoría pequeñas y medianas, contribuyendo con 17.000 millones de euros al superávit de la balanza comercial de la UE. Los destinos más importantes (fuera de la UE) para las exportaciones de materias primas de plástico fueron, por lo tanto, Turquía, EE. UU., China, Rusia y Suiza, sin embargo para productos plásticos en diferente orden: EE. UU.; Suiza, China, Rusia y Turquía. Las principales fuentes de importación fuera de la UE fueron EE. UU., Corea del Sur, Arabia Saudí, Suiza y Japón para las materias primas y para la transformación de plásticos China, EE. UU., Suiza, Turquía y Corea del Sur.

Según Plastics Europe, la industria del envase y embalaje consumió en 2017 la mayor parte del plástico en Europa, con un 39,7 por ciento  La industria de la construcción se mantuvo en segundo lugar con una participación del 19,8 por ciento, la industria automotriz en tercer lugar con el 10,1 por ciento, seguida por la industria eléctrica y electrónica con el 6,2 por ciento, a continuación los bienes de consumo, artículos para el hogar y artículos deportivos con el 4,1 por ciento y la agricultura con el 3,4 por ciento. La cuota de consumo de todos los demás clientes, como la industria del mueble, la industria, la medicina y los fabricantes de electrodomésticos, ascendió al 16,7 por ciento.

Los mayores consumidores de plásticos en Europa siguen siendo Alemania (24,6 por ciento), Italia (14 por ciento), Francia (9,6 por ciento), España (7,7 por ciento), Gran Bretaña (7,3 por ciento) y Polonia (6,5 por ciento). En el ranking, la industria británica de procesamiento de plásticos, afectada por los preparativos de Brexit, se quedó por detrás de la española.

El gas de esquisto repercute en la producción de plásticos, no solo en Norteamérica

Mientras que Europa ya no puede abastecerse de poliolefinas con sus propios recursos y depende de las importaciones, en Estados Unidos el gas de esquisto se ha convertido en una fuente de energía de bajo coste que ha supuesto un cambio de paradigma. Después de años de inversión masiva en capacidades para producir gas de esquisto, polimerizar plásticos objetivo y producir los copolímeros necesarios, desde finales de 2016 se han ido construyendo de forma continua nuevas capacidades para poliofelinas a base de gas. Por último, pero no por ello menos importante, está aumentando la infraestructura para el transporte, almacenamiento y transporte marítimo de gas, productos intermedios y granulados plásticos listos para su uso. Además de la ventaja económica de las nuevas instalaciones de producción americanas que hace disminuir el volumen de poliolefinas entre continentes a favor de las entregas desde Norteamérica, el interés se centra realmente en el propio gas de esquisto. Para su procesamiento posterior los productores de plásticos están construyendo plantas de deshidrogenación de propano, por ejemplo en China, India, Países Bajos y probablemente también en Escandinavia.

La incertidumbre política como telón de fondo de una coyuntura de la industria de plásticos esencialmente positiva

La mayoría de los mercados de plásticos y caucho, en particular en los principales países industrializados y emergentes, al volver la vista atrás observan que la evolución ha sido en general positiva. En los últimos tiempos, las influencias e incertidumbre políticas han afectado negativamente al negocio de los plásticos y productos plásticos. El aislamiento de determinados mercados, el nuevo nacionalismo, el separatismo emergente y el proteccionismo, que parece tener acogida en algunas regiones, han creado una situación de mercado confusa: en función de la cadena de valor añadido y de la región, han traído consigo diferentes grados de incertidumbre en los mercados, lo que dificulta la planificación a largo plazo para muchos actores.  De ningún modo contribuyen a estabilizar las perspectivas los litigios aduaneros entre EE. UU. y China, el bloqueo de Irán, la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea con un plan incierto del Brexit, así como las políticas de orientación nacionalista en importantes economías sudamericanas.

Economía circular: el camino hacia el futuro

En los últimos años, la contaminación de los océanos por desechos plásticos y microplásticos ha monopolizado una enorme atención en los medios de comunicación, en el público y en la población de todo el mundo. Los efectos devastadores de tirar basura a los océanos deben traer consigo un proceso de cambio tanto en la sociedad como en la industria. Los plásticos son demasiado valiosos para ser desechados de forma despreocupada. En este sentido, la UE está dando ejemplo con su nueva estrategia de reciclado de plásticos. El interés principal de la K 2019 se centra en este tema.

Las tasas de reciclaje en Europa siguen aumentando de forma significativa

Aunque resulta obvio que, por un lado, los ineficaces sistemas de eliminación de residuos en varios países asiáticos y, por otro, el comportamiento humano son la causa de las lamentables condiciones, han surgido debates a nivel mundial acerca de las prohibiciones de productos, que están adquiriendo cada vez más fuerza jurídica. Las restricciones y prohibiciones se dirigen principalmente a determinados materiales de envasado de plástico, pero también a artículos de consumo e higiene de corta duración que se consideran productos desechables.

Aunque el viejo continente no es una de las principales fuentes de contaminación, la industria europea del plástico en particular se esfuerza desde hace tiempo en reciclar residuos plásticos y residuos plásticos posconsumo, además de establecer sistemas adecuados de recogida y reutilizar sistemáticamente los residuos de producción.

Como resultado de los requisitos legales y de diversos esfuerzos e iniciativas, la tasa de reciclaje en Europa (es decir, la UE-28 más Suiza y Noruega) ha aumentado constantemente en los últimos años: en 2016 alcanzó el 73 por ciento, 14 puntos más que en 2011 y 30 puntos más que en 2004. Las tasas de reciclaje son particularmente altas en los países europeos donde se prohiben los vertidos: Mientras que estos países: Suiza, Austria, Países Bajos, Alemania, Suecia, Luxemburgo, Dinamarca, Bélgica, Noruega y Finlandia, reciclan más del 96 por ciento de sus residuos plásticos, cinco países siguen alcanzando cuotas inferiores al 30 por ciento.

Las vías de reciclaje más importantes en Europa en 2016 fueron el aprovechamiento térmico (42 por ciento) y el reciclaje mecánico (31 por ciento), mientras que alrededor del 27 por ciento de los residuos plásticos se depositaron en vertederos. Diez años antes, el 28% de los residuos se eliminaron mediante incineración, reciclado 19% y vertido 53%. En la actualidad, todos los países europeos alcanzan cuotas superiores al 20 por ciento para el reciclaje de envases, la mitad (da países) alcanzan más del 65 por ciento, diez países más del 90 por ciento y algunos incluso más del 99 por ciento. Por primera vez en 2016, se reciclaron mecánicamente más envases de plástico (41 por ciento) que térmicamente (39 por ciento). Menos que nunca (20 por ciento) de los residuos acabaron en un vertedero. Estos logros, sin embargo, no han impedido las primeras prohibiciones de productos para bienes de consumo de corta duración en Europa.

Alemania, mercado local de la feria K, sigue siendo líder tecnológico en muchos procesos

La industria del plástico y del caucho en los tres países de habla alemana sigue manteniendo una posición de liderazgo a nivel internacional. Durante décadas, ha sido líder tecnológico en muchos segmentos de la cadena de valor de los plásticos y el caucho. Al ser el mercado único más grande de Europa, Alemania es también el mercado nacional de la K.

Echemos un vistazo a las cifras de este mercado central: en Alemania, la industria del plástico y el caucho generó una facturación de más de 110.000 millones de euros en 2017.

Con alrededor de 480.000 empleados, es uno de los sectores industriales más importantes, ya que representa entre el 6 y el 7 por ciento de la producción industrial nacional. Según Plastics Europe, en 2018 se produjeron en Alemania 19,3 millones de toneladas de plástico. La facturación de los productores de plásticos ascendió a 27.400 millones de euros.

La industria de la ingeniería de plásticos y caucho en los países de habla alemana ha mantenido durante mucho tiempo su posición como líder tecnológico en ingeniería mecánica y de procesos. Los fabricantes de Alemania cerraron el 2017 con un valor de producción de 8.000 millones de euros para máquinas esenciales y, por lo tanto, a un nivel récord.

La industria alemana de procesamiento de plásticos alcanzó unas ventas de 63.400 millones de euros en 2017. El volumen de procesado ascendió a unos 14,7 millones de toneladas. Los procesadores de caucho en Alemania procesaron 1,57 millones de toneladas métricas de materias primas, obteniendo unos ingresos de 11.700 millones de euros.

Junto con sus competidores de todo el mundo, la industria manufacturera alemana está ansiosa por ver qué novedades y desarrollos adicionales se expondrán en la K 2019 para abrir las puertas a innovadoras e inteligentes aplicaciones para plásticos y caucho con tipos de materiales optimizados, máquinas más eficientes y herramientas más modernas.

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