K 2019: Reciclado – un paso fundamental para la economía circular

K 2019: Reciclado – un paso fundamental para la economía circular

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Los residuos de plástico inundan playas y ríos o rebosan de la barriga de un pez muerto; estas imágenes recorren el mundo. Como consecuencia, la reputación de los plásticos nunca había sido tan nefasta como hoy en día. Nunca antes el uso de los plásticos había sido objeto de tanta controversia. Sin embargo es un hecho que salvo unas pocas tribus indígenas, los 7.500 millones de habitantes de la tierra son incapaces de prescindir de los plásticos. No importa si se utilizan de forma consciente o inconsciente. Durante mucho tiempo, los plásticos no solo se han utilizado en aplicaciones obvias como juguetes, artículos para el hogar o embalajes. Los plásticos también son importantes, casi imprescindibles para solventar problemas en el sector del transporte, en la industria electrónica y, por último, en la medicina. ¿Qué significa la situación actual para la industria del plástico y qué posibilidades ofrece el reciclaje en la actualidad?

La industria del plástico se defiende, tiene que presentar conceptos de futuro, y demostrar que los plásticos son compatibles con la protección del medio ambiente. Temas como los sistemas y las cuotas de recogida, los procesos de recuperación, el reciclaje y la economía circular están en el candelero hoy más que nunca. Resulta obvio que este año la economía circular sea uno de los temas clave de la feria internacional K 2019. A los visitantes de la feria les espera una amplia gama de soluciones para el tema «verde», ya que en los últimos años la industria ha puesto en marcha numerosos proyectos como muestran algunos ejemplos.

Pese a su mala reputación, la demanda de plásticos no hace más que aumentar. Plastics Europe declara en su informe «Plastics – The Facts» que en 2017 la producción mundial de plásticos ascendió a 348 millones de toneladas, alrededor de un 4 por ciento más que en 2016. En Europa, el volumen de producción de los 28 países de la UE más Noruega y Suiza aumentó de 60 a 64,4 millones de toneladas (más de un 7 por ciento). Con algo menos de una quinta parte de la producción mundial, Europa ocupa el segundo lugar entre los productores, por detrás de China con el 29 por ciento y por delante de la región del TLCAN con el 18 por ciento. Pese a que, debido a una cierta consolidación, el número de empresas de la industria europea del plástico ha disminuido ligeramente desde la última década, el número de empleados ha aumentado hasta aproximadamente 60.000: en 2017, más de 1,5 millones de personas trabajaban en la industria del plástico generando una facturación estable de unos 350.000 millones de euros.

Con casi un 40 por ciento, los plásticos producidos se utilizan con mayor frecuencia en la industria del embalaje, donde desempeñan la importante función de proteger la mercancía durante el transporte y garantizar su durabilidad, realizando así una gran contribución a la protección del medio ambiente. En la industria del embalaje en particular, el plástico es a menudo el material elegido a la hora de proporcionar productos y servicios de una manera eficiente en el uso de los recursos. Los plásticos ahorran la mayoría de los recursos, especialmente en la fase de uso. Este aspecto a menudo se pasa por alto cuando en el debate la cuestión de la conservación de los recursos está relacionada exclusivamente con la gestión de residuos, según BKV GmbH de Fráncfort.

Esto también es válido para el segundo sector usuario más importante de los plásticos, la industria de la construcción, que consume casi el 20 por ciento de todos los plásticos. Finalmente, el sector automovilístico utilizó alrededor del 10 por ciento del volumen producido, alcanzando así las tasas de crecimiento más altas de 2017 frente a 2016. Los plásticos despliegan todo su potencial particularmente en este sector, ya que resultan especialmente ligeros y se pueden adaptar perfectamente a los requisitos. Además desempeñan un papel clave en la reducción de la huella de CO2.

Tema central: contaminación marina

De los diferentes sectores usuario se deduce que los tiempos de uso de los productos de plástico son muy diferentes, lo que a su vez repercute en los índices y posibilidades de reciclado. Sin embargo, tal y como como afirma el estudio realizado por Plastics Europe, en Europa se entiende cada vez más que los plásticos son demasiado preciados para desecharse al final de su ciclo de vida. En la década 2006 – 2016, el reciclaje de residuos plásticos ha aumentado casi un 80 por ciento. En el caso de los envases de plástico, el reciclaje ocupa el primer lugar con una cuota del 40,9 por ciento, seguido de la recuperación de energía con un 38,8 por ciento.

Además de la obligación de actuar como consecuencia de la presión de la opinión pública acerca de los residuos plásticos, varias leyes nuevas han contribuido a aumentar las tasas de reciclado. Después de China, en diciembre de 2018, otros países del sudeste asiático, entre ellos Taiwán, han impuesto restricciones a la importación de residuos plásticos. Las prohibiciones de vertido de residuos plásticos ya se aplican en diez países europeos.

Tras la prohibición de las bolsas de plástico, a partir del 1 de enero de 2019, Italia también ha prohibido los bastoncillos de algodón fabricados de plástico. En 2021, entrará en vigor un proyecto de ley con normas similares para toda la UE. También son el blanco de las críticas otros artículos de plástico desechables como cubiertos, platos, pajitas, varillas agitadoras y varillas de globos. Junto con los aparejos de pesca, estos artículos representan el 70 por ciento de los 8 millones de toneladas de piezas de plástico que invaden los océanos cada año. La Comisión Europea propone que los artículos se fabriquen en el futuro con materiales más respetuosos con el medio ambiente y más perecederos. Los vasos de plástico desechables para bebidas solo deben permitirse si disponen de tapas y cierres.

El único fabricante británico de vasos para el vending, RPC Tedeco-Gizeh, ha adoptado una solución para el reciclaje de vasos de plástico. Junto con su empresa afiliada BPI Recycling, ofrece un servicio de recogida a todos los operadores de máquinas expendedoras de bebidas y transforma los vasos recogidos en nuevos productos. El proyecto «Stop Ocean Plastics», lanzado por Borealis y Systemiq junto con el gobierno noruego, Nova Chemicals, Borouge y Veolia, es un ejemplo de este compromiso al que se ha unido la mayor empresa alimentaria del mundo, Nestlé, como nuevo socio estratégico. El objetivo común es contribuir de forma pionera a la prevención de los desechos marinos en el sudeste asiático. Nestlé también se ha comprometido a que hasta el 2025 todos sus envases sean reciclables o reutilizables.

Muchos métodos de reciclaje ya en marcha

Las botellas de PET son un ejemplo ideal de artículos de embalaje que pueden ser reciclados, en su mayoría en el proceso «Bottle-to-Bottle» y con frecuencia al 100 por cien. En 2017, Europa registró una tasa total de reciclaje de botellas de PET del 58,2 por ciento. Sin embargo, existen diferencias a nivel internacional: mientras que en Alemania y Finlandia se alcanzan tasas de reciclaje de hasta el 95 por ciento, algunos países mediterráneos solo alcanzan el 40 por ciento, según informa PETcore en un estudio. A principios de 2019, la empresa austriaca Mineralbrunnen Vöslauer pasó a utilizar botellas de rPET 100% en todas sus aguas y en abril se sumaron las variedades «Flavour». Según Vöslauer, incluso han conseguido reducir aproximadamente un cuarto el consumo de material en comparación con otras botellas de rPET. Coca-Cola también ha realizado grandes esfuerzos durante años para ofrecer variantes de botellas más sostenibles. Actualmente, el grupo está adoptando nuevas medidas para reciclar químicamente los envases de PET y volver a utilizarlos para la producción de nuevas botellas.

También está construyendo una planta de reciclaje de PET en Eindhoven, Países Bajos, junto con la startup holandesa Ioniqa Technologies.

Asimismo desde hace tiempo existen métodos de recogida y reciclaje para perfiles de ventanas de PVC que están funcionando bien y que son capaces de aumentar su volumen año tras año. Dentro de la iniciativa Rewindo, la fusión de los principales fabricantes alemanes de perfiles de plástico permitió que en 2015 más de 27.000 toneladas de material reciclado de ventanas, persianas y puertas viejas volvieran al proceso de producción una vez procesadas. Junto con los residuos de perfiles de plástico resultantes de la producción precisa de nuevas ventanas de plástico, más de 100.000 toneladas de PVC reciclado volvieron al mercado. Así se ahorran recursos y energía, contribuyendo a reducir las emisiones de CO2, declara Rewindo.

Por supuesto, existen otros muchos ciclos de reciclaje que están en marcha, como el de cajas de botellas de PE, sin embargo resulta imposible mencionarlos todos aquí. En general, sin embargo, se puede afirmar lo siguiente: cuanto más puro sea el tipo de plástico que se pueda recuperar, mejor se podrá procesar. Hoy en día, los residuos de producción reales son prácticamente inexistentes. Bien se devuelven directamente al proceso de producción en curso o bien se llevan a plantas especializadas de tratamiento de residuos. Una de ellas es Hoffmann + Voss GmbH de Viersen (Alemania). Esta planta se ha especializado en el tratamiento de residuos plásticos técnicos y los convierte en compuestos de alta calidad, que se utilizan en la industria del automóvil, en lugar de material nuevo.

El procesamiento resulta siempre más difícil cuando se trata de residuos plásticos mezclados. Incluso en estos casos ya se están utilizando métodos, como demuestra la empresa Hahn Kunststoffe GmbH en la localidad de Hahn (Alemania).

Cada año recicla unas 50.000 toneladas de residuos de fracción mixta para fabricar barandillas, barreras acústicas, postes, bolardos, maceteros, contenedores de residuos o mobiliario urbano y de parques infantiles.

Por muy eficaces e interesantes que sean los métodos de reciclado, hay que preguntarse si realmente tiene sentido reciclar todos los residuos plásticos, o si los residuos que son más difíciles de recuperar, pueden servir en la planta de incineración de residuos como combustible en lugar de recursos fósiles.

Reciclaje de materias primas como alternativa

Últimamente, se ha dedicado más atención al tema del reciclaje de materias primas y a la recuperación clasificada de los monómeros de partida. Cada vez son más las empresas que apuestan por el reciclaje químico de envases de PET y están lanzando proyectos de investigación y desarrollo como es el caso del Grupo Coca-Cola, arriba mencionado. La compañía química Sabic anunció recientemente que junto con el especialista británico Plastic Energy de Londres construirá una planta en los Países Bajos. Su objetivo es procesar a escala comercial residuos plásticos mezclados en aceite que posteriormente podrán utilizarse como materia prima para nuevos plásticos. La materia prima obtenida de este modo protege los recursos fósiles y es un buen ejemplo de una economía circular eficaz. Sin embargo, estos proyectos se encuentran aún en fase inicial y todavía tienen que consolidarse.

Ya se han establecido métodos de reciclaje en los que partiendo de residuos plásticos, se producen nuevos compuestos rellenos, coloreados o específicamente aditivados, que las empresas procesadoras de plásticos pueden utilizar para muchos productos en lugar de material nuevo.

Tal y como insisten una y otra vez los fabricantes de máquinas de moldeo por inyección y de extrusión, el uso de los llamados compuestos requiere el mínimo o ningún ajuste por parte de la máquinaria.

Las recientes inversiones de los principales fabricantes de materias primas se hacen eco de la relevancia de estos esfuerzos. En 2016, Borealis adquirió la empresa mtm plastics GmbH de Niedergebra (Alemania) con una capacidad de producción de 30.000 toneladas anuales y fabrica repoliolefinas a partir de residuos plásticos mezclados. El año pasado, las empresas LyondellBasell y Suez adquirieron la planta de tratamiento de residuos QCP B.V. en la localidad de Geleen, (Países Bajos). Esta moderna planta de tratamiento, con una capacidad actual de 35.000 toneladas anuales, fabrica compuestos de PE y PP a partir de envases posconsumo. Asimismo, en 2018, Albis adquirió Wipag GmbH de Neuburg, (Alemania), una planta de procesamiento especializada en procesos de circuito cerrado. Durante décadas, Wipag se ha especializado en la industria automotriz y ahora incluso ha desarrollado un método para procesar el robusto material PRFC y permitir así su reutilización.

El reciclado no es sólo una categoría de productos designada en la K 2019, sino que también se discute en los K Specials, así como en todo el campo de la Economía Circular. La exposición especial “Plastics shape the Future” implicará a grupos políticos y sociales relevantes, mientras que el “Science Campus” de K 2019 representa el diálogo entre la ciencia y la industria.

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