Protección de la marca y del consumidor

Protección de la marca y del consumidor

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Completa protección
Los fabricantes de alimentos deben proteger su marca a la vez que protegen la salud del consumidor. Si se produce una contaminación de alimentos se ven obligados a retirar del mercado de inmediato sus productos, con la consiguiente merma de la reputación de su marca y el daño a los consumidores, lo que puede repercutir gravemente en su cuenta de resultados.
Casi todos los alimentos están expuestos a contaminación física o bacteriana durante los procesos de desarrollo, producción y envasado. Los contaminantes físicos más habituales son los metales, el caucho, el vidrio y las piedras.
Algunos de estos materiales indeseados son realmente difíciles de detectar, por lo que las evaluaciones de riesgo son una parte vital en el proceso de QA.

Las temibles retiradas de productos
Las retiradas de productos se realizan en general cuando un contaminante físico o químico se ha introducido en el mercado y ha llegado a las manos de algún consumidor.
Si se toma la decisión de retirar un producto debe actuarse con rapidez y seguir un plan de acción definido. El objetivo prioritario es informar con rapidez y proteger a los consumidores que pueden haber adquirido o consumido el producto afectado.
Antes de anunciar públicamente la retirada, debe recopilarse información como números de lote, fuente de contaminación y una perspectiva general de la distribución del producto. Luego deben seguirse los pasos habituales en cualquier proceso de retirada.
Estos pasos comienzan por identificar el problema y la gravedad de las lesiones ya producidas o que se puedan producir en el futuro. Calcular el alcance o la probabilidad de los daños más generalizados. Hacer un seguimiento de los productos y de sus propietarios. Establecer un programa de información y retirada de los productos afectados, y finalmente anunciar y desarrollar las acciones correctoras necesarias para evitar casos similares en el futuro.

Equipos de inspección
La clave para seleccionar el equipo de inspección correcto que evite la contaminación en los alimentos está en el análisis de HACCP, que se debe realizar en todos los entornos de fabricación de productos alimentarios.
Desde la inspección de materias primas a granel entrantes mediante la tecnología de caída por gravedad hasta la comprobación preliminar de mercancías mediante sistemas de inspección por transportador o tubería, y la inspección de mercancías envasadas al final de la línea antes de la inspección, la detección de metales es la piedra angular de QA y de los procedimientos de seguridad para muchos fabricantes.
Los sistemas de inspección por Rayos X pueden resultar útiles si se detecta un riesgo de contaminación por vidrio durante el análisis de HACCP. En la mayoría de las líneas de producción deberían instalarse distintos equipos de inspección para garantizar la protección definitiva de la marca.

Controladoras de peso
La recepción de mercancías representa una posible fuente de contaminación física. Los ingredientes y productos semiacabados deben inspeccionarse antes de que entren en el proceso de producción para eliminar de inmediato cualquier cuerpo extraño y ahorrar tiempo y reducir desperdicios más adelante.
Acabado el proceso, las controladoras de peso permitirán que sólo los paquetes que cumplan ciertos parámetros pasen a la fase de envasado secundario o final, y el contenido de los paquetes con sobrepeso o peso insuficiente se devolverá a la línea de producción si es preciso.

Productos cárnicos
Los productos cárnicos, por ejemplo las salchichas, presentan unos requisitos de inspección muy específicos. Los productos cárnicos mojados son muchos más difíciles de inspeccionar que los productos secos, aunque el riesgo de contaminación por metales es alto. Las picadoras de carne pueden liberar diminutas partículas metálicas y los clips metálicos que se utilizan para cerrar las salchichas a veces pueden introducirse dentro del producto.
Ambos tipos de contaminación deben identificarse y eliminarse en el proceso de producción. Uno de los más modernos detectores de metales que se han introducido en esta industria es el sistema de inspección para tubería HDS de Mettler-Toledo Safeline. Por su protección IP69K estándar y su capacidad de uso en entornos adversos puede detectar cualquier tipo de metal, incluidos los aceros inoxidables no magnéticos no férricos y los metales no férricos como el aluminio.

Detección especial de metales
Los fabricantes de productos enlatados como alimentos infantiles, sopas, carnes y pescados procesados, deben hacer frente a retos de inspección específicos. Como la detección de metales y la inspección visual no son factibles, los sistemas de inspección por Rayos X del final de la línea se han hecho imprescindibles.
Puede que los sistemas tradicionales de inspección por Rayos X de haz vertical no detecten cuerpos extraños si se colocan cerca de las paredes laterales o planos sobre la parte inferior de la lata. Una solución a este problema es la tecnología de haz múltiple horizontal de Can Chek, uno de los sistemas de inspección por Rayos X más modernos del mundo, que inspecciona la sección transversal de la lata, con lo que aumenta la sensibilidad y la probabilidad de detección.

Envases de vidrio
Igual que el metal, el vidrio es un material que se utiliza con frecuencia como envase. Por las variaciones de grosor, a veces del 20 por 100, de la pared de vidrio externa y las bases de tarros y botellas, la detección de cuerpos extraños resulta difícil, por lo que los falsos rechazos son habituales.
Class Chek Quad de Metller-Toledo Safeline explora simultáneamente con un haz de Rayos X vertical y tres haces horizontales. De esta forma optimiza la cobertura y la probabilidad de detección, al reducir las zonas ocultas de la base, de las paredes laterales y del cuello. Así, los fabricantes pueden entregar productos que satisfagan los exigentes estándares de la industria y garanticen la seguridad.

Más información
Mettler Toledo
Tel. 913 754 115
www.mt.com