Salud a las latas

Salud a las latas

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Las latas de bebidas gozan de buena salud y de un prestigio bien ganado como envases de bebidas que se consumen en acontecimientos sociales de toda índole: conciertos y otros espectáculos al aire libre, reuniones de amigos ya sea en casa o fuera de ella. El mayor volumen de latas de bebidas que podríamos llamar sociales corresponde a cerveza y refrescos, pero también se envasan en latas las bebidas energéticas para deportistas, e incluso vino. Su reducido peso y fácil manejo, unido a las amplias posibilidades de decoración, hacen de ellas un valor seguro para los consumidores.
Algunos países como España favorecidos por un clima benigno, que cuentan con una población fija de 46 millones de habitantes y flotante de 56 millones de turistas al año, lo que suma más de 100 millones de personas, resultan especialmente favorables para el consumo de latas al aire libre, ya sea de personas solas o acompañadas. Por su doble condición de clima benigno y receptor de millones de turistas, el mercado español se mantiene como el segundo de Europa (sin ser el segundo en población ni mucho menos) y el primero en latas de refrescos.
T ambién debe considerarse el valor económico elevado del envase usado de lata, sea de aluminio o de acero, que favorece su recogida y reciclado inmediato, con tasas elevadísimas en Europa y en España. La recogida se ha visto aumentada día a día por los sistemas automáticos de selección de latas en plantas de recuperación, tanto de acero como de aluminio, y por ciertos sistemas de recogida como el implantado en Alemania y otros países, que valoran el residuo de ciertos envases (latas y botellas) y devuelven a los consumidores su importe, retenido en la compra, una vez ingerido su contenido.

Eloy Maestre Avilés