Un auténtico trozo de la Edad de Hielo embotellado

Cuando transporta su agua mineral, Romina Mineralbrunnen gestiona sus recursos de forma especialmente conservadora y sostenible.

Comprometidos con la máxima calidad

“Intacto desde la Edad de Hielo” no es un eslogan de marketing sino un hecho: un auténtico trozo de la Edad de Hielo que aún existe en la actualidad. Cuando el hielo se fundió, enormes cantidades de agua fluyeron hasta las rocas de las montañas en los Alpes de Suabia. Los cambios anormales que sufrió el terreno provocaron que este depósito de agua quedó aislado del mundo exterior a unos 400 metros de profundidad. Desde entonces, gruesas capas de roca impermeables la han protegido de las filtraciones de agua de lluvia y de todas las influencias ambientales de nuestro tiempo. Por lo tanto, EiszeitQuell tiene una pureza y calidad originales, igual que el agua de hace más de 10.000 años. Tiene un contenido de minerales equilibrado y es baja en sodio y sal. Este depósito de agua mineral fue descubierto en la década de 1970 cuando se efectuaron perforaciones a gran profundidad cerca de la planta de Romina Mineralbrunnen, situada en Reutlingen-Rommelsbach, en el sur de Alemania. “Esta agua tiene una calidad excepcional y es un verdadero regalo de la naturaleza”, afirma Stefan Lederle, jefe de mantenimiento de Romina Mineralbrunnen, al apreciar “su” agua: “Esta calidad única del agua es un incentivo y una obligación para nosotros de aceptar sólo los estándares más altos en todo el proceso de embotellado”. Además, Romina Mineralbrunnen se somete a controles periódicos de calidad, internos y externos, que superan de largo lo exigido por la normativa. Esto ha permitido que la compañía haya recibido la certificación alimentaria IFS (International Featured Standard) y que haya superado las pruebas de más alto nivel (“Higher Level”), cuyos criterios se consideran los más estrictos dentro del sector alimentario.

Vista de la tecnología del paletizador en el nuevo sistema encargado de la manipulación del cristal.

Modernización y ampliación del sistema de manipulación del cristal y paletización

EiszeitQuell se suministra en las variedades natural, ligera con gas y con gas, en botellas grandes y pequeñas de cristal y PET. “La botella de cristal, que lleva grabado a relieve nuestros característicos carámbanos, ha ido recuperando parte de su popularidad desde hace algún tiempo”, explica Lederle. Por tanto, Romina Mineralbrunnen invierte continuamente en el llenado de sus botellas de cristal y garantiza que sus procesos de producción se ajusten a las normas más actuales de tipo técnico y ecológico. En 2020, Romina empezó a modernizar sus sistemas de manipulación del cristal. A lo largo de varias fases, la compañía implementó su tecnología de transporte, las máquinas empaquetadoras y desempaquetadoras, lavadoras de cajas, despaletizadores de cristal nuevo y un sistema paletizador totalmente nuevo con un doble paletizador y despaletizador. Este nuevo sistema completo ha estado funcionando a pleno rendimiento desde entonces desempaquetando agua mineral. Romina Mineralbrunnen escogió a BEYER Maschinenbau como socio para este proyecto. Este experimentado fabricante de maquinaria de Roßwein, en la región alemana de Sajonia, esté especializado en la planificación, el desarrollo y la fabricación de sistemas eficientes de transporte y empaquetado para el sector de alimentos y bebidas. Gracias a su alto nivel de integración vertical, esta empresa familiar, ahora gestionada por la cuarta generación, es capaz de proporcionar un servicio integral: desde máquinas de empaquetado individual hasta el sistema completo con tecnología para el transporte de contenedores, packs y palets. Estos sistemas se complementan a menudo con máquinas para la clasificación y la comprobación de contenedores y packs. BEYER Maschinenbau también cubre todas las necesidades de mantenimiento de los sistemas con sus aproximadamente 50 técnicos experimentados.

Es muy importante que los sensores sean fiables para garantizar la eficiencia de la tecnología del sistema.

“Cuando empezamos a trabajar con Romina Mineralbrunnen a principios de 2020, el sistema para la manipulación de cristal y PET aún estaban uno al lado del otro”, señala Till Beyer, CEO y propietario de BEYER Maschinenbau. En mayo del año pasado, el sistema para PET se trasladó a otra parte del edificio al otro lado de la carretera. Entonces pudimos poner en marcha la ampliación. En primer lugar modernizamos el nuevo sistema paletizador y despaletizador con el sistema completo para el transporte de palets. A continuación llegaron las máquinas empaquetadoras y desempaquetadoras y el sistema completo para el transporte de cajas. Después llegó el turno de las lavadoras de cajas y del sistema completo de transporte de botellas hasta la máquina encargada de la limpieza de las botellas. Finalmente se instaló un nuevo despaletizador para cristal nuevo. Mientras tanto, Romina modernizó la tecnología y el suelo del edificio de acuerdo con los nuevos estándares de la industria. “El mayor reto consistía en coordinar e implementar todas las modificaciones con paradas muy cortas de la producción y en menos de un año”, explica Beyer.

Serie 3C en el transportador de packs.

Nada funciona sin un sistema basado en sensores

En las horas punta de Romina Mineralbrunnen, se mueven hasta 45.000 botellas de vidrio por hora a través del sistema, se despaletizan, desempaquetan, limpian, rellenan, reempaquetan y finalmente se cargan en un nuevo palet, se fijan en su sitio y se transportan al almacén. Un alto nivel de disponibilidad del sistema es absolutamente esencial. De lo contrario, no se podría alcanzar este nivel de funcionamiento máximo. “Hoy en día, los sistemas de transporte y embalaje no funcionan sin sistemas de sensores fiables”, afirma Beyer. Por eso, desde hace muchos años confía en los sistemas de sensores ópticos y en un socio experimentado en concreto: Leuze, el experto en sensores de Owen/Teck, que también tiene su sede en el sur de Alemania, a pocos kilómetros de Romina Mineralbrunnen. “Leuze, la Sensor People, tiene muchos años de experiencia y los conocimientos más avanzados sobre aplicaciones en el sector de embalaje y de bebidas. Trabajando estrechamente con nuestros clientes, desarrollamos soluciones eficientes basadas en sensores que están especialmente adaptadas a los requisitos del sector y garantizan el éxito continuo de nuestros clientes en un sector que cambia de manera constante», señala Andreas Eberle, Local Industry Manager Packaging en Leuze. Leuze cuenta con una solución idónea para casi todas las aplicaciones en el sector de las bebidas; por ejemplo, para transportar palets, packs y envases. Leuze siempre tiene los sensores apropiados para las aplicaciones en cada máquina.

PRK 18B en la tecnología de manipulación de packs.

Transporte fiable de packs y envases

Un ejemplo de un sensor de Leuze especialmente adecuado para el sector de las bebidas es el sensor fotoeléctrico reflexivo polarizado PRK. Se trata de un sensor de conmutación óptica que utiliza el principio de reflexión. “Incluso materiales transparentes o muy reflectantes como las botellas de cristal o las cajas de plástico con una decoración brillante con muchos colores, como las cajas con EiszeitQuell de Romina, se pueden detectar con exactitud y fiabilidad por medio de estos sensores», afirma Eberle. Los sensores fotoeléctricos reflexivos polarizados están disponibles en varias series, tamaños y niveles de rendimiento. El principio del sensor ofrece un conjunto de funciones: al transportar packs, detecta cada caja. Por ejemplo, identifica si se están transportando correctamente o si se están acumulando a lo largo del transportador. También detecta protuberancias si las cajas son demasiado largas o altas. Si el PRK se utiliza en las propias máquinas, el sensor se suele emplear para detectar el producto. En la mesa desplegable, monitoriza los espacios libres y evita colisiones al descargar los palets.

Las cortinas ópticas de seguridad MLC 530 SPG de Leuze garantizan la seguridad de las personas y las máquinas en la zona de carga y descarga de los palets.

Flujo seguro de materiales con protección de acceso

Los sensores fotoeléctricos reflexivos polarizados monitorizan el principio y el final de un palet, tanto cuando están vacíos encima del transportador como cuando se cargan los europalets con cajas recién llenadas, siempre que no se hayan detectado fallos en los europalets por medio de un dispositivo óptico y mecánico durante su transporte. Los sensores también monitorizan los palets para comprobar que se detienen en una posición determinada y que han sido transportados efectivamente. En este apartado, también se necesitan sensores de seguridad para garantizar la seguridad de las personas y las máquinas; por ejemplo, al cargar y descargar palets. En esta aplicación se utilizan a menudo dispositivos de seguridad con varios haces en la columna del dispositivo con función “muting” integrada. También son adecuadas las cortinas ópticas de seguridad que incorporan la tecnología Smart Process Gating (SPG) patentada por Leuze. Utilizar las cortinas ópticas de seguridad con SPG evita instalar más sensores con función “muting” y emisión de señal, lo cual permite ahorrar mucho espacio y ofrece una ventaja significativa cuando se instalan en áreas reducidas.

Satisfechos con el resultado de su proyecto conjunto. De izquierda a derecha: Till Beyer (BEYER Maschinenbau), Stefan Lederle (Romina) y Andreas Eberle (Leuze).

Flujo de materiales totalmente automatizado: fiable y seguro

El cliente final Romina Mineralbrunnen, el fabricante de máquinas BEYER Maschinenbau y la empresa experta en sensores Leuze echan la vista atrás con satisfacción al pensar en su proyecto conjunto. Todos ellos están de acuerdo: unos sistemas fiables y un servicio rápido al cliente son cruciales para cubrir la demanda de agua mineral, que es especialmente elevada durante los meses de verano. Incluso se logra una eficiencia aún mayor y un rendimiento de hasta 45.000 botellas de cristal por hora gracias a la tecnología moderna de transporte y el sistema completamente nuevo de BEYER Maschinenbau para manipular el cristal. A todo ello se suman los sistemas con sensores de Leuze, que se encuentra muy cerca, en Owen/Teck. Porque el flujo totalmente automatizado de los materiales solo es posible si los sistemas cuentan con sensores fiables. Además, debe ser preciso, pero también seguro.

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